
Nuestro viñedo
Aquí conocerás características de nuestras diferentes uvas plantadas.


TEMPRANILLO
sus racimos son grandes y compactos, con los hombros marcados. Las bayas son redondas, de tamaño medio/grande, con la piel gruesa y de color negro azulado. Su pulpa es incolora y jugosa. Brota en época media y madura temprano, de ahí su nombre.
Las cepas de tempranillo son vigorosas y exhiben un porte erguido. Se considera una variedad fértil y productiva. En el viñedo, no se lleva bien con las temperaturas demasiado elevadas ni con la escasez de agua. Necesita temperaturas frescas para preservar su limitada acidez y calor para ganar en color y grado, motivo que explica su maravillosa relación con el clima continental, en el que los días son cálidos y las noches frías.
Es bastante sensible a las enfermedades fúngicas, pero, a cambio, evita las heladas de primavera gracias a su brotación más bien tardía. Funciona bien tanto en poda corta (vaso) como en espaldera.


MACABEO O (VIURA)
Sus racimos son alargados, cónicos y de tamaño medio/grande, además de marcadamente compactos. Las bayas son redondas y medianas en tamaño, con una piel fina de color amarillo que se torna dorado oscuro cuando la incidencia del sol es destacada. Su brotación es media/tardía y su maduración media.
Las cepas de macabeo son vigorosas y de porte erguido, con unos sarmientos erectos que facilitan su emparrado. Soporta bien la escasez de agua, pero no los golpes de calor ni el viento.


XAREL-LO
El racimo de uva Xarel·lo se caracteriza por ser de tamaño medio, compacto y ovoide. Las bayas son de tamaño medio, esféricas, de color amarillo ámbar, con piel gruesa y dulce, y tienen una forma ligeramente puntiaguda. Los racimos son densos, lo que puede hacer que sean susceptibles al ataque de ciertas enfermedades como la botritis, el mildiu y el oídio, según Gourmet Hunters, pero también ayuda a crear vinos con buena estructura y acidez.